Un bar cerrado un lunes por un atasco es dinero que no entra
Un bar cerrado un lunes por un atasco es dinero que no entra. Eso lo sabe cualquiera que lleve un negocio, y por eso cuando llaman de una cocina siempre lo dejo todo.
El aviso vino de un local de la Calle San Julián, en Colmenarejo, con la estación de bombeo del sótano parada desde primera hora. Sin bombeo no sube el agua sucia, y sin eso no se puede fregar ni un plato. El dueño ya había llamado a dos sitios antes que no cogieron el teléfono, cosas que pasan un lunes.
Revisé el cuadro eléctrico primero, que suele ser lo más rápido de descartar. No era eso. La bomba tenía las palas comidas de grasa acumulada, de esas cocinas que trabajan fuerte los fines de semana y no paran a limpiar el pozo. Le monté un mantenimiento de estaciones de bombeo completo, con limpieza a fondo y revisión de flotadores.
Abrió a la hora de comer.
En esto de los desatascos en Galapagar lo he visto muchas veces: un negocio con cocina necesita revisar la estación de bombeo antes de que falle, no después. Esto lo dejo listo antes de que se te enfríe el café, y en este caso literal, porque el dueño me tenía uno esperando en la barra.
Si tu local tiene bombeo en el sótano, dale un vistazo antes de la próxima hora punta. Me llamas y lo reviso sin compromiso.
Tomás, de Desatascos Galapagar